El desarrollo de las habilidades sociales

Sara Fernández Álvarez • February 15, 2024

Entendiende la importancia del desarrollo social en el bienestar de tu perro

La socialización en cachorros desempeña un papel fundamental en el desarrollo de habilidades sociales que les permitirán interactuar de manera adecuada con otros perros y personas.


Los perros aprenden por imitación, a través del juego y las interacciones con su madre, a comunicarse según su especie. Así, adquieren conocimientos sobre las posturas de sumisión, juego y dominancia, así como sobre la comunicación olfativa (de vital importancia para los perros), visual y auditiva. Esto les permite relacionarse correctamente con otros perros y evitar problemas. También usan este lenguaje con los humanos, así que es importante saberlo: adaptar nuestro lenguaje corporal a lo que queremos transmitir y entender lo que el cachorro está expresando. Los perros son animales sociables, por lo que una falla en la comunicación puede generar conflictos e intensas frustraciones.


Es necesario que las personas que se relacionan con perros conozcan las señales de comunicación canina para comprender lo que quieren decir. Las señales de calma son indicaciones que los perros utilizan mediante gestos, posturas, etc., para evitar conflictos y relacionarse en general. Cuando estas señales no funcionan y no se entienden, los perros se vuelven más agresivos y sus conductas se intensifican: enseñan los dientes, gruñen, marcan territorio y muerden. Por eso es tan importante detectar las señales y detener lo que estamos haciendo.


Durante esta etapa temprana de sus vidas, los cachorros aprenden a comunicarse y establecer vínculos sociales. Es crucial prestar atención a estas señales para garantizar una convivencia armoniosa entre humanos y perros.

Algunos beneficios específicos de la socialización en el desarrollo de habilidades sociales caninas son los siguientes:


  • Aprendizaje de la comunicación canina:


Durante la interacción con otros cachorros y perros adultos, los cachorros adquieren la capacidad de interpretar y responder a las señales de comunicación canina. Aprenden a reconocer el lenguaje corporal, las vocalizaciones y las expresiones faciales de otros perros, lo que les permite comunicarse de manera efectiva y evitar conflictos. Esta habilidad es fundamental para establecer interacciones sociales saludables y evitar malentendidos. Actualmente, se han identificado más de 10 señales vocales, como el aullido, silbido, gemido, maullido, resoplido, jadeo, grito, gimoteo, gañido, gruñido y ladrido. Es importante destacar que las señales que tienen un mayor impacto en la convivencia son los gruñidos y los ladridos. El gruñido es un ruido elemental de comunicación que puede utilizarse en contextos positivos (juego o saludo) y negativos, como señal defensiva o de alerta ante una situación amenazante. Por otro lado, los ladridos son sonidos intensos y de estructura variable cuyos componentes armónicos varían en función del contexto en el que se producen.


  • Aceptación de jerarquías y límites:


La socialización en cachorros les enseña a aceptar jerarquías y límites durante la interacción con otros perros. Aprenden a reconocer y respetar los roles de liderazgo, lo que contribuye a establecer relaciones equilibradas y armoniosas. Al aprender a aceptar límites y reglas de juego, los cachorros desarrollan habilidades importantes para mantener relaciones sociales positivas tanto con perros como con personas.


Los perros son animales muy sociables que necesitan aprender las reglas de convivencia en manada. Los cachorros aprenden estas normas desde que dejan de ser bebés hasta convertirse en adultos, aproximadamente a los 18 meses. En casa, es fundamental dejar claro al perro su posición controlando cuatro aspectos básicos:


1. Acceso al espacio: los lugares privilegiados son solo para los humanos. Debemos asignarle un lugar específico para dormir y descansar.

2. Acceso a la comida: el cachorro debe comer después que nosotros, nunca le daremos comida de la mesa.

3. Iniciativa en los contactos: siempre seremos nosotros quienes iniciemos el contacto. Ignoraremos por completo si el perro intenta acercarse, sobre todo en esta etapa.

4. Expresión de la sexualidad: si nuestro perro intenta montar a otros perros en público, es señal de que busca dominar. En ese caso, lo ignoraremos por completo y buscaremos las causas subyacentes. Los problemas que pueden surgir por no aprender bien estas cosas en esta etapa son bastante comunes, como la agresividad hacia personas y otros perros, la tendencia a destrozar cosas y marcar territorio.


  • El lenguaje corporal de los perros: señales de calma y agresión


Los cachorros, al igual que los perros adultos, aprenden a interpretar y responder a las señales de calma y agresión emitidas por otros perros. Esta habilidad les permite evitar conflictos y manejar sus interacciones sociales de manera efectiva.


  • El reconocimiento de las señales de calma, como el bostezo, la evitación o el lamerse los labios, les permite mostrar respeto y

evitar confrontaciones innecesarias. Por otro lado, identificar las señales de agresión les ayuda a evitar situaciones amenazantes y buscar seguridad.


Señales de calma que debemos reconocer:

- Lametón: puede indicar alivio de tensión.

- Bostezo: muestra incomodidad, especialmente si va acompañado de miradas laterales y orejas hacia atrás.

- Mirada con ojos entrecerrados: denota seguridad y tranquilidad.

- Giros de cabeza: indican incomodidad o necesidad de espacio.

- Relamido: señala la necesidad de espacio.

- Estiramiento: puede ser una invitación al juego o una solicitud de espacio.

- Olfatear el suelo alrededor: indica tranquilidad en encuentros entre perros.

- Sacudirse: liberación de tensión acumulada.

- Exposición del área abdominal: muestra amistad, confianza y sumisión.

- Empujar con el hocico: busca atención o cariño.

- Caminar en círculos olfateando el área anal de otro perro: forma cordial de saludar.

- Quedarse quieto: puede indicar sumisión o miedo.


Es crucial que como dueños estemos atentos a estas señales para comprender mejor a nuestros amigos peludos y fomentar interacciones positivas entre ellos. ¡Recuerda siempre prestar atención al lenguaje corporal de tu perro para fortalecer vuestra relación!


  • La escalera de la agresión en perros: detectando las señales tempranas.


Los perros, al igual que otros animales, siguen una secuencia de conductas cuando se sienten incómodos o amenazados, antes de llegar a mostrar agresión. Estas conductas son más evidentes en los perros debido a su domesticación y su capacidad para evitar confrontaciones.


Es crucial entender que los animales son muy claros en su comunicación y nos dan señales para evitar conflictos, pero a menudo estas señales son malinterpretadas debido a nuestra falta de comprensión de su lenguaje. Esto puede llevarnos a responder de manera confusa o amenazante sin esa intención.


Algunas de las señales que indican la escalada hacia la agresión incluyen el lenguaje corporal y actitudes amenazantes, como posturas con el pelo erizado, la cola en alto, las orejas hacia atrás y el cuerpo tenso. Además, gruñidos, ladridos y otras vocalizaciones intimidantes son claras señales de agresión utilizadas para advertir o mostrar dominancia.


El contacto visual desafiante y la rigidez muscular también son indicadores importantes de una posible agresión. Igualmente, una postura defensiva o signos de miedo pueden ser respuestas agresivas cuando un perro se siente amenazado.


Es fundamental que los dueños de mascotas puedan identificar estas señales tempranas de agresión para prevenir enfrentamientos y garantizar la seguridad y bienestar de todos los involucrados. El conocimiento y la comprensión de estas señales pueden marcar la diferencia en la convivencia pacífica entre perros.

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